LA EMPATÍA COMO VALOR FUNDAMENTAL EN EL AULA

Tras varios meses dedicados más a las redes digitales (más conocidas como “redes sociales”), centrados en difundir informaciones externas, retomamos la publicación de posts del OveHum. En esta ocasión volvemos con un tema cada vez más presente en debates y problemáticas tanto en el aula, como en la familia y en la sociedad en general, la empatía. En varios posts hemos incluido distintos aspectos de la empatía, incluyendo su valor humano contra la violencia  . En esta ocasión contamos con la colaboración de la Dra. Ingrid Mosquera Gende, profesora adjunta de la Universidad Internacional de La Rioja que describe las actitudes del profesorado que aplican este valor al aula.

——-

La empatía supone comprender las necesidades y los sentimientos de los demás dentro y fuera del aula, es un valor fundamental que se puede, y se debe trabajar en contexto educativo; un valor a desarrollar con y en nuestros alumnos, pero como el resto de valores, también debe ser desarrollado e implementado fuera de los colegios.

En este sentido, cabría plantearse hasta qué punto los medios de comunicación, internet o incluso algunos padres (recordemos algunos sucesos recientes y frecuentes en campos de fútbol) suponen un buen ejemplo  para los más pequeños, o no tan pequeños, de la familia. También hay que reconocer, pues no debemos echar balones fuera, que existen ejemplos vergonzosos de docentes que llevan dudosos valores al aula.

LA EMPATÍA ES UN VALOR FUNDAMENTAL DESTACADO DENTRO DE LA COMPETENCIA GLOBAL

Pero quedémonos con lo positivo, con la mayoría, con una visión esperanzadora hacia el desarrollo de la competencia global marcada recientemente por la OCDE e incluida en informes PISA. Las denominadas como soft skills, o habilidades blandas, cada vez están adquiriendo un mayor protagonismo, necesario, en el entorno educativo.

La empatía forma parte de las inteligencias múltiples de Gardner, incluida en su inteligencia interpersonal, y es componente fundamental en la inteligencia emocional de Goleman. Este valor puede verse reflejado de formas muy diversas en el aula, contribuyendo a su comprensión:

Es ayudar a entender al que le cuesta.

Es colaborar.

Es apoyar y animar al que está triste.

Es comprender los sentimientos de los demás.

Es ofrecer al que menos tiene.

LA EMPATÍA ES AMISTAD, RESPETO, TOLERANCIA Y AMOR

-Es ser capaz de ponerse en lugar del otro.

Es compartir.

Es enseñar a los más pequeños.

-Es ayudar a hacer los deberes.

-Es querer que los demás puedan tener las mismas oportunidades y la misma educación.

-Es ayudar a moverse por el centro al que tiene dificultades.

-Es amistad, respeto, tolerancia y amor por todos los seres vivos.

EL APRENDIZAJE COOPERATIVO, LOS PROYECTOS Y EL APRENDIZAJE SERVICIO SON GRANDES ALIADOS METODOLÓGICOS DEL DESARROLLO DE LA EMPATÍA

Para contribuir a ese sentimiento empático, a ese ponerse en lugar de los demás, existen metodologías y técnicas que son especialmente interesantes, como pueden ser el trabajo cooperativo en grupos heterogéneos (que permite aprender unos de otros y ayudarse mutuamente), el trabajo por proyectos y, especialmente, dentro de este, el aprendizaje servicio, expresión máxima de una metodología enfocada a la comunidad, a la solidaridad y a la compresión práctica de la utilidad del aprendizaje.

Además, hay muchos recursos audiovisuales, juegos y actividades que pueden ayudarnos a despertar la empatía de nuestros estudiantes. Recordemos, en todo caso, que siempre, para ellos, somos sus modelos, esto es una máxima que siempre debemos tener presente:

Atendamos emocionalmente a nuestros alumnos.

Debatamos, con cortometrajes para la ocasión.

Mostremos sentido del humor, con los demás y con nosotros mismos.

Relativicemos los fallos.

-Destaquemos la importancia de los errores para el aprendizaje.

-Empleemos juegos enfocados a la resolución de conflictos.

-Desarrollemos su pensamiento crítico y su escucha activa.

NO SOLO ENSEÑAMOS, EDUCAMOS

Personalicemos el aprendizaje.

-Mostrémonos cercanos.

-Escuchemos.

-Sonriamos.

Es verdad que, a veces el trabajo realizado en el aula se encuentra con férreas y arraigadas contradicciones en casa, teniendo que luchar contra ideas y creencias que pueden estar muy interiorizadas, pero ese es parte de nuestro trabajo. No nos confundamos, no solo enseñamos, también educamos, y la educación en valores no se aprende en un libro de texto.

 

Autora: Ingrid Mosquera Gende, PhD. Profesora Asociada Universidad Internacional de La Rioja.

M-learning, U-learning and Teaching Methodology and Didactics. Digital Tools for Education UNIR Revista Tiching Twitter https://twitter.com/imgende

Agregar comentario